En lo siguiente se describe cómo se debe purificar la sal pétrea cruda e impura.
Si quiere purificar sal pétrea que todavía está cruda, tome una lejía fuerte o estiércol y póngalo en una olla, y agua de lluvia encima. Revuélvalo con un palo como [para preparar] una masa fría y déjelo reposar toda la noche. De esta manera se aclara. Entonces póngalo (la lechada, sin residuos sólidos) en una marmita limpia encima de un fuego. Cuando esté caliente, añada la sal pétrea y déjelo hervir bien. Revuélvalo con una cuchara hasta el fondo, porque si hay piedras en él se quedarán en el fondo. Sáquelas, saque fuera la espuma (desnátelo) y asegúrese de que nada se ha pasado por alto, y que nada grasiento se ha añadido. Si quiere ver si está bastante [hervido], entonces moje un palo de madera limpio y deje caer algunas gotas sobre un carbón encendido. Si quema (aviva la llama) entonces está bastante [hervido]. O lo prueba con un pedazo de paja en una tela. Si las gotas se vuelven como el hielo ha hervido bastante. Entonces sáquelo del fuego, permítale enfriar y fíltrelo a través de una tela de lino espesa, o a través de un sombrero de fieltro, sobre un cuenco limpio o en un Brente (1). Déjelo reposar un día y una noche sin tocarlo y ponga algunos pedazos de madera en él. Y cuando tiene el (¿stood?) durante un día y una noche, mire si ha coleccionado (si han aparecido cristales), pero entonces déjelo reposar otro día y otra noche. Entonces filtre el agua en un recipiente limpio y seque el salitre en un recipiente adecuado de un horno, o en una piel de animal. Tome el licor madre que ha vertido fuera y lo hierve de nuevo, y deje que hierva menos [palabra ilegible] que antes. Haga lo que antes hizo. Lo que hay (de salitre) se recogerá [precipitado], como usted verá.
(1) Brente, según el traductor inglés deriva de brenta, italiano. Es un barril poco profundo y ancho, una especie de tina.
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