El 4 de Febrero de 1810, con los franceses pisándoles los talones, los restos del ejército de Extremadura, al mando del Duque de Albuquerque, se refugian en la Isla de León. También lo hacen las Cortes del Reino y la Regencia. En ese momento las defensas del Puente Zuazo son inexistentes... pero el guarda que lo cuidaba, un inválido un tanto ingenuo el hombre, tranquilizó al duque diciéndole: “Sosiéguese V.E.: que nadie ha de pasar sin pasaporte”.
Tres días más tarde las tropas de Napoleón, al mando del general Soult, ponen sitio a las islas gaditanas... (Leer artículo completo)
...pero la Grande Armée, el ejército más poderoso de Europa, no pudo atravesar el rosario de baterías defensivas que rodeaban la Isla de León. Desgraciadamente, en el verano de 2009, casi doscientos años más tarde, las pocas construcciones que sobreviven siguen faltas de la dignidad que merecen.
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