La actividad en el interior del Castillo de San Romualdo no cesa. Y no lo hará al menos hasta el próximo mes de junio, cuando finalmente la fortaleza abra sus puertas para acoger las miradas curiosas de los cientos, miles de visitantes, que podrán acceder al mismo y conocerlo en toda su esencia. Los trabajos en la fortificación, como en el resto de la ciudad en estos meses, responden a la financiación del Fondo Estatal de Inversión Local, en los que se están empleando 650.000 euros para el arreglo de los muros exteriores mediante la pertinente tarea de refuerzo en la zona. Ésta, que comenzó en el mes de julio, tiene un plazo de ejecución de seis meses por lo que la previsión es que acabe a finales de diciembre, justo antes de que la siguiente intervención dé comienzo.
En un primer momento se anunció que ambas intervenciones convivirían en un espacio de tiempo pero finalmente, debido al retraso en la tramitación de la segunda actuación no será así. Una tramitación que, por otra parte, presentará en muy pocos días novedades, ya que la licitación de la actuación será publicada en breve en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y a partir de ese momento se activará por fin el procedimiento adminisitrativo. Así, según cálculos municipales, la adjudicación se produciría en los últimos días de este año de tal manera que la intervención arrancará con el Diez.
Tiene que ser así, de hecho, y tienen que cumplirse los plazos con suma rectitud ya que el Consistorio isleño tiene previstas actividades en la fortificación para las fechas estivales. Desde el Ayuntamiento se trasladaba este mensaje de precisión al respecto, ya que, como tantas otras intervenciones, llegan con el tiempo justo para la conmemoración del Bicentenario de Las Cortes, que se concentrará especialmente en los meses de verano y posteriores -de hecho, uno de los eventos cumbre será la celebración de los Iberoamericanos de Atletismo-. Ejemplo es mercadillo medieval del castillo de Lapuente, previsto para agosto, así como otros eventos aún pendientes de cerrarse.
Así pues, la intervención que comience en el mes de enero tendrá la vista puesta en terminar la reforma planteada por el arquitecto José Carlos Sánchez, la cual se vio interrumpida en su momento y obligada a desglosarse. Es precisamente la parte que se separó de la obra principal la que ahora se retoma, con el objeto de culminar una reforma compleja -ya lo advirtió Sánchez en más de una ocasión- debido a que el inmueble arroja constantemente nuevos datos que obligan a la reformulación de la intervención una y otra vez. "Es un edificio vivo", llegó a decir entonces, un castillo en el que los hallazgos encontrados, desde el periodo romano hasta el siglo XIX, han obligado una y otra vez a hacer variaciones.
De esta manera, en el tramo que comprenderá desde enero hasta junio tres serán los ejes sobre los que basculará la actuación en el Ayuntamiento. Por un lado, el trabajo de los revestimientos de los muros exteriores e interiores, toda vez que ya se ha trabajado en su refuerzo en la etapa anterior. Por otro, la terminación de las cubiertas, de tal manera que la parte alta del Castillo también sea accesible y visitable. Y en tercer lugar, iniciar la pavimentación en algunas zonas, así como en partes del exterior de la fortaleza. Los trabajos en este punto se centrarán en adecuar los accesos de entrada y de salida. Pendiente quedará sin embargo la instalación eléctrica y de suministros, aunque ya se ha adecuado la llegada de los mismos hasta el inmueble.
El alcalde de la ciudad, Manuel de Bernardo, uno de los grandes impulsores en la reforma de la fortaleza, valoraba los pasos que se están dando al respecto de la evolución de esta fortaleza. Y apuntaba su voluntad de que la intervención esté a punto para los fastos de 2010, de tal manera que la fortaleza pueda utilizarse a pleno rendimiento durante los meses de verano. |